Iliana Calabró charló con DiarioShow.com sobre la emoción que le produjo el homenaje a Juan Carlos en Carlos Paz. "Es muy fuerte que la sala lleve su nombre y acompañe a todos los que vengan a expresar su arte", dijo la actriz, quien contó cómo vive Coca, su mamá, la temporada en las sierras: "Le va a costar volver a Buenos Aires".
"Es tan vertiginosa la temporada que todavía no caigo", contó Iliana Calabró en relación al homenaje que le hicieron a su papá en Villa Carlos Paz. La Sala 1 del teatro Holiday donde se presenta con gran éxito "Mansión Imposibile" fue bautizada con el nombre del fallecido humorista.
"Es fuerte que la sala lleve su nombre y acompañe a todos los que vengan a expresar su arte a una ciudad que quiero mucho. Me produce emoción, felicidad, alegría. El reconocimiento me supera", confesó la actriz en un mano a mano con DiarioShow.com.
"Es un orgullo para la familia que lo hayan tenido en cuenta", manifestó la mayor de las hermanas Calabró, que vive una temporada muy especial ya que en su casa está acompañada todo el triempo por Coca, su madre. "Me fue a ver muchas veces. Disfruta de estar en el teatro y también mira otras obras: vio a Fátima Florez, a Stravaganza", contó.
Sobre cómo vivió el homenaje, Iliana dijo: "Coca está mareada con todo lo que le está pasando en Carlos Paz. Es la receptora del amor y el cariño que la gente le tiene a papá. La paran en la calle para sacarse fotos y ella dice ‘no, no, yo no soy’. Está superada por las muestras de cariño y las acepta porque vienen con mucho amor".
Además, reconoció que su mamá "está un poco aturdida" con el cambio de vida de Buenos Aires a las sierras cordobesas. "Está haciendo una vida muy familiar, con adolescentes, en una casa cuando ella era ‘un bicho de departamento’. Acá está relajada y más tranquila. La ciudad la sorprende, la deslumbra con su paisaje, su tranquilidad", explicó y agregó: "Le va a costar volver a Buenos Aires ja ja ja".
La actriz también explicó por qué decidió llevarse a su mamá a Carlos Paz: "Me pareció buen alejarla un poco de tantas cosas que lo llevan a la presencia de papá, de los últimos momentos. El poder tomar distancia hace bien. El paso tiempo no ayuda a curar pero sí a amortiguar el dolor".
Por último, la actriz se emocionó al hablar sobre lo que significa para ella trabajar en una sala que se llama “Juan Carlos Calabró”: “Mi papá debe estar disfrutando lo que me está pasando. Desde arriba nos está acompañado. Todo el tiempo me pasa que antes de salir a escena, se me aparece la imagen de papá. Es un momento mágico, como cuando me voy a acostar”.
"Es fuerte que la sala lleve su nombre y acompañe a todos los que vengan a expresar su arte a una ciudad que quiero mucho. Me produce emoción, felicidad, alegría. El reconocimiento me supera", confesó la actriz en un mano a mano con DiarioShow.com.
"Es un orgullo para la familia que lo hayan tenido en cuenta", manifestó la mayor de las hermanas Calabró, que vive una temporada muy especial ya que en su casa está acompañada todo el triempo por Coca, su madre. "Me fue a ver muchas veces. Disfruta de estar en el teatro y también mira otras obras: vio a Fátima Florez, a Stravaganza", contó.
Sobre cómo vivió el homenaje, Iliana dijo: "Coca está mareada con todo lo que le está pasando en Carlos Paz. Es la receptora del amor y el cariño que la gente le tiene a papá. La paran en la calle para sacarse fotos y ella dice ‘no, no, yo no soy’. Está superada por las muestras de cariño y las acepta porque vienen con mucho amor".
Además, reconoció que su mamá "está un poco aturdida" con el cambio de vida de Buenos Aires a las sierras cordobesas. "Está haciendo una vida muy familiar, con adolescentes, en una casa cuando ella era ‘un bicho de departamento’. Acá está relajada y más tranquila. La ciudad la sorprende, la deslumbra con su paisaje, su tranquilidad", explicó y agregó: "Le va a costar volver a Buenos Aires ja ja ja".
La actriz también explicó por qué decidió llevarse a su mamá a Carlos Paz: "Me pareció buen alejarla un poco de tantas cosas que lo llevan a la presencia de papá, de los últimos momentos. El poder tomar distancia hace bien. El paso tiempo no ayuda a curar pero sí a amortiguar el dolor".
Por último, la actriz se emocionó al hablar sobre lo que significa para ella trabajar en una sala que se llama “Juan Carlos Calabró”: “Mi papá debe estar disfrutando lo que me está pasando. Desde arriba nos está acompañado. Todo el tiempo me pasa que antes de salir a escena, se me aparece la imagen de papá. Es un momento mágico, como cuando me voy a acostar”.
NOTA: diarioshow.com
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