Pedro Alfonso, el flamante campeón del Bailando.
Sin tiempo para celebraciones, arrancó con todo la etapa veraniega: estrenó Abracadabra (teatro Holiday 1, de martes a domingo, a las 22 y 24) y confirmó que es un fenómeno de popularidad.
“Sigo siendo el mismo”, aclara en un gesto de humildad.
/ Pedro, incansable, apenas
terminó su participación en
ShowMatch se metió de lleno
en la obra que promete
ser furor en la Villa.
Y siempre sonriente /
Es un imán.
Pedro Alfonso va al supermercado en Carlos
Paz (“porque Paula, antes de venir a acompañarme, me dejó una lista de
siete hojas más o menos”) y los fans se amontonan a su
alrededor. Sale una selfie. Y otra. Y una más.
“El cariño
de la gente es tremendo, no deja de sorprenderme. Y acá siempre me
reciben con un amor muy grande... No puedo más que sentirme agradecido”, dice
Peter (37), ya listo para iniciar una nueva temporada veraniega.
De hecho, al cierre de esta edición, el flamante campeón del Bailando
por un sueño debutaba con Abracadabra, la obra que protagoniza en el
teatro Holiday 1 (de martes a domingo, con funciones a las 22 y 24).
Allí lo acompañan Flor Vigna (su compañera de danza), Freddy Villarreal,
Tomás Fonzi, Iliana Calabró, Bicho Gómez, Silvina Luna y Charlotte
Caniggia. Además, claro, del Polaco (Ezequiel Cwirkaluk), rival en la
finalísima pero querido colega. Instalado en la Villa junto con Paula
Chaves (32), la pequeña
Olivia (3) y
Baltazar (tres meses), combina trabajo con vida familiar. Y transita a pleno su gran momento.
–¿Tuviste tiempo de relajarte y disfrutar del triunfo?
–¡Noo! No mucho. Esa noche, sí, le di largo, me quedé hasta las siete
de la mañana festejando. Pero al otro día, ya armé el bolso y me
zambullí en la temporada, en “modo Carlos Paz”.
–¿Cómo fue esa celebración?
–Pasé por un bar de Palermo, donde se juntaron muchos productores y
gente que labura en Ideas y después, cerca de ahí, estuve en un barcito
con el Polaco y sus amigos. Había un micrófono, estuvimos cantando, muy
buena onda...
–Bueno, ahora son compañeros en Abracadabra.
–Los dos queríamos ganar, pero eso no significa que hubiera pica. Todo
lo contrario: si el resultado hubiese sido al revés, iba a estar
contento por el Polaco.
–En temporada podés desarrollar tu gran vocación: el humorismo.
–Sí, es lo que más me apasiona. Y sigo aprendiendo, creciendo... Me siento como en mi salsa.
–¿Cómo es Abracadabra?
–Transcurre en un castillo, la escenografía es imponente. Nosotros
siempre vamos para el lado de la fantasía, la aventura, para toda la
familia. Veníamos de fantasmas y marcianos, y ahora nos metemos con la
magia. Es muy divertida.
–¿Cómo la pasás en temporada? ¿Es agotadora o no tanto?
–Y sí, cansa mucho y por eso te tiene que apasionar. Son dos funciones
diarias y a veces tenés dolor de cabeza o un poco de fiebre y hay que
darle para adelante. Pero también podés estar con la familia.
–¿Cómo está tu relación con Olivia?
–Me vine un par de días antes a Carlos Paz y me extrañaba horrores. La
noto muy enganchada conmigo... También es lógico, porque estuve bastante
tiempo fuera de casa, sobre todo en el último mes. Oli me acompañó un
montón. El día de la semifinal, que fue triste por el fallecimiento de
Santiago (Vázquez), me abrazaba, me daba besos... Muy inteligente.
–Imagino que el apoyo de Paula también fue clave.
–Uff... El último mes fue todo Pau. Yo no podía más y me animaba:
“Dale, andá, metele onda, divertite”... Sobre todo, nunca me reprochó
nada. Ella siguió trabajando, yendo a todos lados con los nenes. Y
siempre “todo bien, yo me arreglo”. Fue mi fan Nº 1.
–Tu historia sigue siendo inspiradora: el pibe que se hizo de abajo.
–Mirá, fui de repetir muchas veces (cuatro, por vago), pasé por todos
los colegios de Mármol, Temperley y Adrogué, dejé laburos y... eso de
seguir intentando en mi vida, y ahora lograr esto, funciona como un
mensaje para mí mismo. Que valió la pena.
–La gente del sueño –la Asociación Arco Iris de Entre Ríos, que
cuida niños enfermos de cáncer y necesitaba nuevo mobiliario– te
agradeció mucho.
–Fue tremendo lo que viví con ellos. Me pasaron el video con el festejo
de la gente, en Paraná, y ahora no paro de verlo. Esa misma noche,
cuando salí de
Ideas, les regalé el premio. Que quede allá.
–Imagino que se te vino el recuerdo de tu mamá, Ana, que falleció de cáncer en 2009.
–Sí. Cuando me dijeron del sueño, se me vino eso a la cabeza. Ella se
fue seis meses antes de que explotara lo de Paula. Confiaba ciegamente
en mí, estaba segura de que podía llegar a ser esto... La tuve muy
presente en la final. Cuando entré al estudio, después de la previa, te
juro que la vi. La vi con una sonrisa, como diciéndome: “Diste todo,
ahora disfrutalo”.
/ En la pista, Pedro y
el Polaco se sacaron
chispas. Pero, lejos
de que primara
la competencia,
consolidaron una
cálida relación.
Compañeros en
Abracadabra, la
rompen sobre
el escenario. La
misión: hacer reír a
toda la familia /
Por Eduardo Bejuk. Fotos: Mario Sar.
Nota:
Gente.com.ar